Chile: Construcción de edificios con protección sísmica aumentó ocho veces desde el terremoto de 2010

Aislador_Sismico

Por ocho se multiplicaron en Chile los edificios desarrollados con protección sísmica desde el terremoto del 27 de febrero de 2010.

De acuerdo al Decano de Ingeniería y profesor del Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la Universidad Católica (UC), Juan Carlos de la Llera, el número de edificios con estas características pasó desde de 13 a 112 en este periodo.

Según el académico, las construcciones incluyen los distintos tipos de aisladores sísmicos y disipadores de energía, y fueron creados en su mayoría por ingenieros nacionales, gracias en parte a un spin-off de Fondef (Conicyt) y la UC llamado Sirve, que hoy trabaja directamente con la Dirección de Transferencia y Desarrollo de esa universidad.

“Desde el 27F hasta ahora se han multiplicado en Chile los edificios que cuentan con protección sísmica, pasando de 13 a más de 110”, destacó el decano.

Adicionalmente, el experto indicó que en este tiempo también se han desarrollado tecnologías “más de punta”, como es el caso de los “sistemas semiactivos”, que son capaces de recoger la información del comportamiento de la estructura y de cambiar sus propiedades para una respuesta más óptima.

En concreto dijo, el listado de edificios con protección sísmica contempla 19 hospitales, 37 proyectos residenciales, 32 inmuebles de oficinas, 13 construcciones industriales, 7 destinados a educación y 3 a templos. Entre ellos, el edificio de madera del Pabellón chileno en la ExpoMilán, que está siendo reubicado en la ciudad de Temuco.

Del total de estructuras, diez de ellas se encuentran en fase de diseño y aún no han comenzado su construcción.

Atributos de la tecnología chilena

Las tecnologías incorporadas en los más de 110 proyectos permiten absorber y disipar la energía sísmica, y así contrarrestar la oscilación producida por los movimientos telúricos. Además, son sistemas de bajo costo y aplicables a todo tipo de construcciones en países sísmicos.

“La tecnología chilena de aislamiento ayuda a reducir en hasta diez veces los efectos del movimiento sísmico, y los disipadores de energía pueden reducir a la mitad la deformación de la estructura”, precisó de La Llera.

Otra novedad es que los sistemas de protección sísmica se pueden usar para viviendas sociales y edificios patrimoniales. Un ejemplo, es la futura instalación de aisladores en la Basílica del Salvador en Santiago, que se realizará por vía subterránea para no afectar su valor arquitectónico.

A dichas iniciativas, se suman también las aplicaciones de estas tecnologías a hospitales y dos edificaciones de Codelco, una destinada a la tostación de Molibdeno y la otra al Centro Integrado de Operaciones de la División Ministro Hales.

Fuente: Diario Financiero
Edición: Chile Temblores

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